Cuando se habla de literatura
infantil, generalmente lo primero que se nos viene a la mente son mundos
felices llenos de niños que viven aventuras y que generalmente tendrán un final
feliz. Pero si nos adentramos en la lectura de varias obras que se incluyen
dentro de esta categoría nos damos cuenta de que muchas veces las temáticas
tratadas no son tan fáciles como parecen. Se reflejan, entonces, en este mundo
de niños elementos del mundo adulto, del mundo real, que nos demuestran que
muchas veces la realidad con su lado positivo y negativo se inmiscuye en la
ficción infantil.
¿Qué debemos hacer nosotros como
mediadores? Las opciones son muchas y variadas, quizá la opción más fácil sería
seleccionar solamente textos que muestren la parte buena de la realidad, y así
nos ahorramos el problema de dar mayores explicaciones. Pero al hacer eso,
estaríamos cayendo en el juego de la CENSURA.
Y es aquí cuando comenzamos a cuestionarnos si es que hay o no censura
en la literatura infantil, si será esta necesaria o quizá sea solo una
exageración.
Sobre si existe la censura en la
literatura no hay dudas, pero llama la atención descubrir que este tema va más
allá de los libros dirigidos a adultos y que es más común de lo que parece.
Hanán (2000), propone que para
poder elegir los libros adecuados que vamos a recomendar a niños debemos tomar
en cuenta diversos factores como son: la calidad literaria, aplicada a los
diferentes géneros literarios; la calidad gráfica, considerando tanto las ilustraciones,
como los libros álbum o libros de imágenes; y la calidad editorial. A todo esto
añade una nota sobre la importancia de los valores en la elección de la
literatura infantil, y es aquí donde aparece el tema de la censura, pues muchas
veces “bajo la bandera de defender los valores se han censurado muchos libros
para niños de excelente calidad. La evaluación de valores tiene una carga
subjetiva importante y no siempre obliga un consenso.” (2000:18) Y en esto
último, tiene razón, pues será muy subjetivo determinar qué valores son los que
queremos enseñar y qué libros son los que los resaltan o los afectan.
A lo largo de la historia, varios
y variados han sido las obras que por distintas razones han pasado por el
filtro de la censura. A continuación se presenta un ejemplo de tres obras
infantiles que han debido luchar contra estas medidas para poder llegar a cumplir
su objetivo de ser leídas:
- Charlie y la fábrica de chocolates: cualquiera pensaría que se trata de un libro inofensivo, pero a pesar de ello “fue censurado en Colorado (EEUU) por considerar que el contenido exponía una ‘pobre filosofía de vida’.” 1
- James y el melocotón gigante (Roald Dahl) “Este libro describe a un niño que vive bajo la opresión de sus cuidadores y el cual se apoya en su propia creatividad y un mundo alternativo para poder sobrevivir. Quienes se oponen a la obra no les gusta la violencia, el lenguaje y la desobediencia hacia los adultos.” 2
- El diario de Anna Frank “ha sido censurado y cuestionado en varios aspectos. Aunque hoy se ha enseñado en casi todas las escuelas en los Estados Unidos, todavía se oponen por estar demasiado cargada en sexualidad, pornografía, y muy depresiva para ser enseñado. También existe la oposición que sostiene que el Diario sea una estafa y que haya sido escrito posteriormente a los años 50s, obviamente no por Anne.” 1
Sobre las razones por las cuales
existe la censura en la literatura infantil, estas son diversas, pero
definitivamente van de la mano de distintas ideologías y visiones de vida.
Muchas veces se toma en cuenta la opinión personal de quien elige las lecturas,
más que la oportunidad de ver los libros como una herramienta que permita
generar opiniones variadas en torno a un mismo tema. Va a depender de nosotros
como mediadores la manera como abordamos las lecturas que puedan resultar un
tanto complejas. Hanán (2000) afirma que:
“Con amplitud
de criterios y una visión equilibrada que permita discutir los contenidos de
los libros con los niños, no deberíamos rechazar ningún libro por su ideología,
sino estar atentos a discutir los temas que nos parezcan controversiales. Esta
práctica puede resultar más formativa y efectiva en la formación de valores que
la prohibición.” (18)
Sería bueno, por lo tanto, tomar
este consejo y llevarlo a la práctica, para así hacer de un problema, una
solución.
Fuentes:
- Hanán, F. ¿Cómo elegir un buen libro? Algunas
recomendaciones útiles. Caracas: Cromotip, 2000.
- 1Fiebre Azul, Libros prohibidos o
censurados. 2000. Disponible en: http://listas.20minutos.es/lista/libros-prohibidos-o-censurados-246874/
- 225 Libros Clásicos que han sido
censurados y razones, disponible en: http://www.subdivx.com/X12X78X71228X0X0X1X-25-libros-clasicos-que-han-sido-censurados-y-razones..html